El alcalde electo de Santa Cruz de la Sierra, Manuel “Mamen” Saavedra, ratificó el respaldo ciudadano recibido en las elecciones subnacionales del 22 de marzo y aseguró que asumirá la gestión “con responsabilidad y compromiso”, respaldado por un equipo de transición ya conformado.
En sus primeras definiciones, Saavedra anticipó una intervención profunda en la administración municipal. Confirmó la realización de auditorías internas, especialmente en Recursos Humanos, donde denunció la existencia de funcionarios “fantasma”, y anunció la reducción de al menos 2.000 ítems durante el primer año de gestión.
La autoridad electa advirtió que recibirá una alcaldía con un “déficit fiscal histórico”, estimado en aproximadamente Bs 1.800 millones, y calificó la situación financiera actual como crítica. En ese contexto, sostuvo que su administración priorizará la eficiencia del gasto y la reestructuración institucional.
Entre las medidas anunciadas, destacó la eliminación de la agencia de empleo municipal, la simplificación de trámites administrativos y el fortalecimiento del sistema de recaudaciones para evitar irregularidades. “No se permitirá la corrupción ni la extorsión en los servicios municipales”, afirmó.
Saavedra también remarcó que su gestión buscará trabajar de manera coordinada con la ciudadanía. “Entre todos vamos a salir adelante”, señaló, al enfatizar que el objetivo es recuperar la confianza y encarar un cambio estructural en la administración edil.