POR RÓGER CUÉLLAR CASTRO, roger.cuellar@gmail.com
Mario Cronenbold volvió. Y lo hizo con una contundencia electoral que convirtió su retorno a la Alcaldía de Warnes en uno de los datos políticos más significativos de las elecciones subnacionales de 2026.
El exalcalde obtuvo el 57,55% de los votos, equivalentes a más de 40.000 sufragios, bajo la agrupación Somos Warnes. Su inmediato competidor alcanzó el 11,51%.
La victoria le permitió recuperar el municipio que gobernó entre 2015 y 2021, pero esta vez desde una estructura política propia y alejado del Movimiento al Socialismo (MAS).
Más que un simple retorno, el resultado mostró la capacidad de Cronenbold para conservar una base electoral local y reconstruirla alrededor de una identidad municipal.
Consultado sobre la clave de su victoria, el alcalde atribuye el resultado a la memoria que, según él, conservan los ciudadanos sobre su primera administración.
“La gente tiene memoria, y durante mi gestión las obras llegaron a todos, avanzamos en desarrollo de nuestro municipio y de su gente, por eso, y ante el abandono del ciudadano de parte de la gestión saliente, la confianza me favoreció con el voto contundentemente”, sostiene.
Esa explicación contiene una de las claves de su regreso: Cronenbold intenta convertir la elección de 2026 en una especie de evaluación retrospectiva de su primera gestión y, al mismo tiempo, en un mandato para una segunda etapa.
Pero ganar la elección era apenas el primer paso.
Una segunda etapa con otra visión
Entre el Cronenbold que llegó a la Alcaldía en 2015 y el que regresó en 2026 existe una década de diferencia.
También cambió el escenario político. La primera vez llegó bajo la sigla del MAS. Posteriormente intentó proyectarse hacia la Gobernación de Santa Cruz y tuvo participación en otros espacios políticos.
Esta vez regresó con Somos Warnes, construyendo una identidad esencialmente municipal. El propio alcalde reconoce que la experiencia adquirida es uno de los principales elementos que diferencian ambas etapas.
“Definitivamente la experiencia, el manejar un municipio demanda conocimientos en la generación de proyectos con visión de futuro que cambia la vida de cada ciudadano y proyecte a nuestro municipio como una potencia industrial. No solo es pavimento y canales de drenaje”, afirma.
La frase resume el cambio de escala que pretende imprimir a su segunda administración. Su propuesta no se limita a resolver las necesidades cotidianas de una ciudad.
Busca convertir a Warnes en un territorio capaz de atraer capitales, generar empleo y aprovechar su posición estratégica dentro del área metropolitana.
Warnes como polo industrial
La apuesta de Cronenbold se sostiene sobre tres pilares: sector inmobiliario y construcción, industria y producción.
El municipio cuenta con una extensión aproximada de 1.800 kilómetros cuadrados, de los cuales, según el material de gestión presentado por la Alcaldía, solamente una parte se encuentra desarrollada.
El objetivo es aprovechar esa disponibilidad territorial para atraer nuevas inversiones. En el sector industrial, Warnes cuenta con el Parque Industrial Latinoamericano, presentado por la administración municipal como uno de los principales activos productivos de la región.

La ecuación que plantea Cronenbold combina gas, energía eléctrica, agua, internet, infraestructura industrial y ubicación estratégica.
Pero también producción. Warnes mantiene una presencia histórica en actividades como la producción de soya, caña de azúcar, maíz y ganadería lechera.
La intención es que esa base productiva no se quede solamente en la producción primaria.El desafío es avanzar hacia transformación, industrialización y generación de valor agregado.
Cuando se le pregunta cuál es su proyecto concreto para convertir a Warnes en uno de los grandes polos industriales de Santa Cruz, Cronenbold responde: “El Hub de Viru Viru, el tren metropolitano, entre otros”, remitiendo al conjunto de proyectos estratégicos planteados para el municipio.
De la ubicación geográfica a una estrategia económica
La posición de Warnes es uno de los principales argumentos de su proyecto.
El municipio está conectado con Santa Cruz de la Sierra y el Norte Integrado, tiene carreteras troncales, vías férreas, proximidad al aeropuerto internacional Viru Viru y una importante infraestructura industrial.
Para Cronenbold, esas condiciones pueden convertirse en una ventaja competitiva. Su visión es que Warnes deje de ser solamente un municipio vecino de Santa Cruz y se convierta en un centro industrial y logístico de alcance regional.
En esa estrategia, el aeropuerto ocupa un lugar central.
El material de gestión sostiene que Viru Viru moviliza alrededor de cuatro millones de pasajeros al año y plantea la construcción de un hub internacional de pasajeros y carga como uno de los proyectos capaces de transformar la competitividad regional.
La administración municipal sostiene que una infraestructura de esas características podría ampliar significativamente la actividad económica vinculada al aeropuerto.
La apuesta no es menor: convertir la ubicación de Warnes en una plataforma logística para Bolivia.

Inversiones que buscan cambiar el perfil de Warnes
La estrategia ya tiene nombres concretos.
Uno de ellos es Luoyang Bangxu Industrial, empresa china que proyecta instalar una ensambladora de buses y camiones eléctricos en Warnes.
La inversión anunciada alcanza los 10 millones de dólares y se estima la generación de alrededor de 300 empleos directos e indirectos.
El segundo proyecto es el de la multinacional DXN, dedicada a productos alimenticios, suplementos de salud, café y artículos de cuidado personal.
La planta proyectada en Warnes forma parte de la estrategia de industrialización que Cronenbold pretende impulsar.
Para el alcalde, estas inversiones representan algo más que nuevos establecimientos empresariales. Son una señal de que el municipio puede convertirse en un destino para capitales nacionales y extranjeros.
La meta es que las empresas no solamente pasen por Warnes. Que produzcan en Warnes.
El tren metropolitano y la nueva geografía económica
El proyecto del tren metropolitano Santa Cruz–Warnes–Montero constituye otra de las piezas centrales de la visión de Cronenbold.
La iniciativa contempla una inversión estimada de alrededor de 600 millones de dólares y plantea conectar tres zonas fundamentales del área metropolitana y el Norte Integrado.
Para Warnes, el ferrocarril podría significar mucho más que transporte de pasajeros. Podría facilitar el desplazamiento de trabajadores, mejorar la conexión con Santa Cruz y Montero y contribuir al movimiento de mercancías. El material de gestión plantea una proyección de transporte superior a 300.000 personas por día.
Cronenbold considera que este tipo de infraestructura puede convertirse en un factor decisivo para la competitividad del municipio.
La lógica es sencilla: si las personas pueden trasladarse con mayor facilidad y las empresas tienen mejores condiciones para mover productos, aumenta el atractivo del territorio para nuevas inversiones.

La vía férrea que ya atraviesa Warnes
La estrategia también busca aprovechar la infraestructura ferroviaria existente.
Una vía férrea atraviesa Warnes y conecta diferentes puntos del oriente boliviano, incluyendo Bulo Bulo, Montero, Santa Cruz de la Sierra y Puerto Quijarro.
Ese activo, combinado con el aeropuerto, las carreteras y el parque industrial, forma parte de la visión logística del municipio.
Cronenbold intenta, de esta manera, construir una nueva identidad económica para Warnes.
No solamente ciudad dormitorio. No solamente municipio de tránsito. Sino ciudad industrial y productiva.
Energía para la industria
A esta estructura se suma el proyecto del Parque Eólico Warnes II, presentado en el material municipal como una infraestructura de generación de energía renovable.
El proyecto contempla 25 aerogeneradores, con un avance señalado cercano al 90% y 14 equipos instalados según la información proporcionada.
Para una zona que pretende ampliar su actividad industrial, la disponibilidad energética es un factor estratégico.
La industria necesita electricidad, gas, agua, conectividad y logística.
Cronenbold intenta que Warnes pueda ofrecer esa combinación.
La doble vía Warnes-Cotoca
La conectividad carretera constituye otro componente de la estrategia. El proyecto de doble vía Warnes-Cotoca contempla una longitud de 27,4 kilómetros, tres carriles por sentido y una inversión superior a Bs 322,7 millones, según el material presentado.
La obra también contempla distribuidores, puentes, viaductos y pasos a desnivel. Para el municipio, mejorar las conexiones significa reducir tiempos de traslado y facilitar el movimiento de personas y mercancías.
En una estrategia de industrialización, la carretera deja de ser solamente una obra vial. Se convierte en infraestructura productiva.
Reactivar la Zona Franca
Otra de las prioridades planteadas por Cronenbold es recuperar el movimiento económico de la Zona Franca de Warnes.
La administración considera que su reactivación puede generar nuevamente actividad comercial, empresarial y tributaria.
La propuesta se conecta con otra iniciativa: un proyecto de Ley de Maquila para Warnes. La intención es atraer empresas nacionales y extranjeras que puedan instalar procesos de fabricación, ensamblaje, empaque y acabado. El objetivo final es incorporar a Warnes a cadenas de producción más amplias.

El sector privado como socio
Cronenbold también plantea que el crecimiento del municipio no puede depender exclusivamente de los recursos públicos.
El material de gestión destaca la Ley Municipal 271/2023 de Alianza Público Privada para el Incentivo de la Inversión y Desarrollo del Municipio.
También plantea concesiones, licitaciones públicas y transparentes, seguridad jurídica y facilidades para que el sector privado pueda invertir.
La premisa es que el municipio debe generar las condiciones y el sector privado aportar capital, tecnología y capacidad de ejecución.
“Trabajamos para que nuestro municipio ofrezca las mejores condiciones para inversión del empresariado local”, señala el planteamiento municipal.
El modelo de gestión
Pero detrás de los grandes proyectos existe una pregunta esencial: ¿qué quiere dejar Cronenbold cuando termine su segundo mandato?
Su respuesta no se concentra en una sola obra. “El desarrollo humano, mejorar la calidad de vida de los warneños en todas sus facetas, en lo económico y en lo social”, responde.
Es una definición que busca equilibrar la dimensión económica con la social. Porque una ciudad industrial necesita también mejores servicios, educación, salud, seguridad y condiciones de vida.
El material municipal contempla, entre otros proyectos, una estación de bomberos, terrenos para infraestructura policial y sanitaria, además de iniciativas vinculadas al CENETROP y un centro oncológico pediátrico.
¿Y después de Warnes?
La victoria electoral y la nueva estructura política inevitablemente colocan nuevamente a Cronenbold en el escenario departamental.
Su respuesta, sin embargo, busca mantener el foco en la gestión. “Estoy enfocado en mi gestión, recibí una alcaldía sin recursos, sin embargo, seguiremos trabajando donde la gente nos convoque, ya sea en lo departamental o nacional. Yo respondo a la gente que confía en mí”, afirma.
La frase deja abierta la posibilidad de una proyección futura, pero evita convertirla en una definición inmediata.
Por ahora, su plataforma política es Warnes. Y el resultado de su gestión será el principal activo con el que podrá enfrentar cualquier escenario posterior.
El verdadero examen de Cronenbold
El 57,55% de los votos le entregó a Mario Cronenbold un importante capital político. Pero ese capital tiene fecha de evaluación. Será medido en calles, obras, inversiones, empleos, servicios y resultados. También tendrá que responder a compromisos concretos con la población: educación, bono estudiantil, mochilas, carreteras, vialidad y otras necesidades municipales.
Su desafío consiste en hacer compatibles dos agendas. La primera es la del ciudadano que espera soluciones inmediatas. La segunda es la del municipio que quiere convertirse en un polo económico de alcance regional.

Cronenbold parece apostar a que ambas pueden avanzar juntas. Su visión es transformar las ventajas geográficas de Warnes en oportunidades económicas.
Su visión es transformar las ventajas geográficas de Warnes en oportunidades económicas.
Aeropuerto.
Ferrocarril.
Carreteras.
Parque industrial.
Producción agropecuaria.
Energía.
Inversión privada.
Maquila.
“Volvieron las obras, Mario cumplió lo que prometió”
Cronenbold tiene claro cómo quiere que se recuerde su segunda gestión.
Cuando se le pregunta qué le gustaría que los warneños digan dentro de cinco años, responde con una frase breve: “Volvieron las obras, Mario cumplió lo que prometió”.
Esa frase puede convertirse en el principal compromiso político de su nuevo mandato.
Porque esta vez el desafío no es solamente volver a ganar. Es demostrar que el respaldo electoral puede convertirse en transformación. Que los anuncios de inversión pueden convertirse en plantas funcionando. Que los proyectos de infraestructura pueden convertirse en motores económicos. Y que Warnes puede pasar de ser una ciudad vinculada al crecimiento metropolitano a convertirse en uno de sus principales protagonistas.
Nuevo campo de batalla
Mario Cronenbold regresó a la Alcaldía con una votación contundente y una estructura política propia. Ahora tiene cinco años para demostrar qué puede hacer con ese capital. Su apuesta es ambiciosa: convertir a Warnes en una ciudad industrial, logística y productiva, capaz de aprovechar su ubicación estratégica y atraer inversiones.
El resultado determinará algo más que el balance de una gestión municipal. También podría definir el lugar que Cronenbold ocupará en el escenario político cruceño en los próximos años.
Por ahora, el campo de batalla está claramente definido. Ya no está solamente en las urnas. Está en las fábricas, en las carreteras, en el ferrocarril, en Viru Viru, en las inversiones y en la capacidad de convertir a Warnes en uno de los motores industriales de Santa Cruz.