El presidente Rodrigo Paz calificó como un “hecho histórico” la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y sostuvo que el operativo marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado en Bolivia. El mandatario destacó el trabajo del Ministerio de Gobierno y de la Policía Boliviana, subrayando que la operación se ejecutó sin bajas.
Durante un mensaje público, el jefe de Estado felicitó a las instituciones de seguridad que participaron en el operativo que permitió la detención de uno de los criminales más buscados del continente. “Quiero felicitar al Ministerio de Gobierno y a nuestra Policía Boliviana por la labor 100 por ciento nacional. Es un hecho histórico de resultados que pasará tiempo para entender la dimensión de lo que ha acontecido esta madrugada en nuestro territorio”, afirmó.
Paz señaló que la captura de Marset representa un acontecimiento trascendental no solo para Bolivia, sino también para la región. “Uno de los narcotraficantes y criminales considerado entre los más grandes del continente ha caído bajo el rigor y la capacidad de las instituciones del Estado”, manifestó.
El mandatario sostuvo que la detención marca un momento decisivo en la lucha contra las mafias internacionales y reafirma la decisión del Gobierno de enfrentar al crimen organizado. Según indicó, en los últimos meses su administración adoptó medidas “frontales y transparentes” destinadas a combatir la corrupción, el narcotráfico y las estructuras criminales que operan en el país.
“Bolivia reafirma su camino en la lucha contra las mafias y la corrupción. Los esfuerzos de las instituciones están dando frutos y hoy creo que es un gran logro para todos los bolivianos y bolivianas”, expresó.
Paz también afirmó que el operativo demuestra que el país puede aportar de manera significativa a la seguridad regional y global. En ese marco, agradeció la cooperación de organismos internacionales y de países vecinos que colaboraron en la lucha contra el narcotráfico.
Asimismo, resaltó el desempeño de los efectivos policiales que participaron en la operación y destacó que el procedimiento se realizó sin que se registraran bajas entre uniformados ni civiles. “Quiero resaltar que no hubo ni una baja institucional de nuestra Policía ni un civil herido. Fue una acción ejecutada con profesionalidad”, señaló.
El presidente concluyó que la captura de Marset no debe interpretarse como un hecho aislado, sino como parte de una estrategia más amplia para enfrentar al crimen organizado. “Este no es un hecho aislado, es el inicio de una serie de acciones que reflejan la determinación de nuestro Gobierno de hacer de Bolivia un país libre del crimen organizado, del narcotráfico y de la corrupción”, afirmó.