Santa Cruz de la Sierra tiene ya la reformulación del Plan Operativo Anual (POA) y presupuesto para el 2022. Volvió a funcionar la alianza UCS y MAS en el Concejo municipal, con seis votos a favor, aprobó este viernes la planificación trabajado por el Ejecutivo para continuar con el desarrollo de la ciudad.
El concejal Juan Carlos Medrano calificó de ilegal la aprobación del primer reformulado al POA y Presupuesto de la Gestión 2022, que cada año se realiza para adecuar las necesidades de los 15 Distritos Municipales, por existir sobreprecios e irregularidades en el informe.
En la sesión, estuvo la delegación del Ejecutivo representada por el secretario de Administración y Finanzas, Mario Centellas; la secretaria de Planificación para el Desarrollo, Andrea Daza; el director general Municipal, Juan Carlos Solares; y la directora general de Comunicación, Patricia Natusch, los respondieron a las consultas de los concejales, donde ratificaron el compromiso de la alcaldía con la salud y educación.
Daza indicó que, como Alcaldía, están trabajando por el bienestar de los cruceños: “Hemos trabajado en conjunto con la población. Visitamos casa por casa para sociabilizar con los vecinos nuestros proyectos y así también, escuchar necesidades y sugerencias. Somos un Gobierno Municipal que trabaja de la mano con las familias cruceñas”.
Por su parte, Centellas aclaró la diferencia del presupuesto 2022 de su secretaría en comparación con el del año pasado. “Pareciera que la Secretaría de Administración y Finanzas consume bastante presupuesto; sin embargo, este se encarga de cubrir todos los sueldos del Ejecutivo municipal, además del pago de liquidación de los posibles retiros, vacaciones, subsidios y retroactivos”.
El concejal Medrano pidió a sus colegas, le expliquen a Santa Cruz a cambio de qué están modificando el presupuesto, destinando para gastos administrativos del Ejecutivo Municipal 150 millones de bolivianos, entre otras observaciones. Los vecinos que asistieron a esta sesión No13/2022, rechazaron esta aprobación y mostraron su molestia por considerar que no fueron tomados en cuenta en la reformulación, postergándolos nuevamente con falta de obras en sus barrios.