Los dos principales líderes políticos de Santa Cruz tienen opiniones muy opuestas sobre la sentencia de 10 años de presidio a la expresidenta Jeanine Añez por el caso Golpe de Estado II dictada por un tribunal de La Paz.
Para el gobernador Luis Fernando Camacho la “justicia actuó como brazo operativo del MAS, organizó un proceso ficticio para desconocer la lucha legítima de todo un pueblo en contra del fraude electoral de Evo Morales. Reiteró que los 21 días de paro y protestas en 2019 no fueron un golpe de Estado, fue el despertar de los ciudadanos para salvar la democracia. Por eso, cree que el abuso de la justicia masista al condenar a la expresidenta Jeanine Áñez no cambiará en nada esa verdad.
A su vez, el alcalde Jhonny Fernández, señalado por sus opositores como aliado del MAS en Santa Cruz, dijo que no quería hablar de que el fallo era político. “Quisiera enmarcarme en la realidad de las cosas, hubo muertos, existió una serie de violencia, cosas que se tenían que investigar y ver quiénes eran los culpables. Las cadenas de mando son las que hacen estas situaciones, pero es la justicia la que hace las valoraciones”, señaló en contacto con la prensa.
Aseguró que desde su punto de vista (la culpable) no solo es la expresidenta, hay otros actores que fueron parte de estos procesos lamentables, que ojalá nunca más vuelvan a repetirse. “En estos procesos la justicia debe tratar de separarse de cualquier influencia política, pero es una decisión (la sentencia de 10 años de cárcel) que la respeto, porque de lo contrario en que estado vamos a vivir”, comentó Fernández.