Tras el incidente protagonizado por el vicepresidente Edmand Lara con personal militar en inmediaciones del Regimiento Bolívar de Viacha, el Comando General del Ejército emitió un comunicado para respaldar a los efectivos que participan en las operaciones de seguridad y pedir respeto a las funciones que cumplen.
La institución castrense sostuvo que los militares desplegados tienen la misión específica de resguardar perímetros, preservar la seguridad y evitar situaciones que puedan poner en riesgo la vida y la integridad de las personas.
El Ejército remarcó que estas actuaciones se desarrollan bajo el marco constitucional y citó el artículo 15 de la Constitución Política del Estado, referido a la protección de la vida y la integridad física.
El comunicado también puso énfasis en uno de los pilares de la estructura militar: la disciplina y el respeto a la cadena de mando. En ese sentido, recordó que el personal de las Fuerzas Armadas está sujeto a las disposiciones de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, incluyendo las restricciones existentes respecto a declaraciones y opiniones públicas, además de la obligación de cumplir las órdenes superiores.
En un mensaje que apunta directamente a preservar la autoridad institucional, el Ejército afirmó que respalda a los efectivos que, según su evaluación, actuaron con “serenidad, profesionalismo, respeto y dentro de la normativa vigente”.
El pronunciamiento marca una posición institucional frente al episodio ocurrido en Viacha: el Ejército reivindica la función de sus efectivos, la disciplina castrense y el cumplimiento de las órdenes como elementos que no pueden quedar subordinados a la presión política o circunstancial.
La controversia deja nuevamente en primer plano la relación entre las autoridades civiles y las Fuerzas Armadas y abre el debate sobre los límites que deben observarse durante operaciones de seguridad, especialmente cuando intervienen autoridades del Estado.