El expresidente Evo Morales elevó la presión política contra el Gobierno de Rodrigo Paz y advirtió que el evismo podría activar movilizaciones nacionales si el Ejecutivo no abroga, hasta el 3 de octubre, las normas que ese sector considera “inconstitucionales”.
La advertencia fue lanzada este sábado durante el ampliado nacional de Evo Pueblo, que se desarrolla en Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, donde Morales y sus dirigentes analizan la situación política y económica del país. La cita también busca definir una hoja de ruta para el movimiento que impulsa el exmandatario.
“Si no abroga hasta el próximo sábado 3 de octubre, una semana más prepararnos, será marcha, será concentración por departamentos”, afirmó Morales al respaldar la propuesta planteada por el dirigente campesino Feliciano Vegamonte.
El reclamo contra las medidas económicas
Entre las medidas cuestionadas por el evismo está la eliminación de la subvención al diésel, además del plan gubernamental para reorganizar, disolver o liquidar empresas públicas consideradas deficitarias y otras decisiones económicas de la administración de Paz.
El movimiento también rechaza el crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) y plantea que las actuales políticas económicas deben ser revisadas.
La posición de Morales convierte al 3 de octubre en una fecha de presión política: si hasta entonces el Gobierno no modifica o abroga las disposiciones reclamadas, el evismo plantea pasar de la protesta política a movilizaciones y concentraciones departamentales.
La dirigencia de Evo Pueblo ya había anticipado que el ampliado abordaría la crisis económica y la eliminación de la subvención, y que emitiría un documento con planteamientos dirigidos al Gobierno.
Del discurso a la movilización
La propuesta inicial contempla incluso una marcha hacia La Paz y una movilización nacional desde el 13 de octubre, planteamiento que Morales respaldó durante el encuentro.
El dirigente sostuvo que estas acciones tendrían como objetivo, según su interpretación, “salvar Bolivia”.
El escenario plantea un nuevo pulso entre el Gobierno y el evismo, después de que durante 2026 sectores vinculados a Morales protagonizaran movilizaciones y bloqueos contra las políticas gubernamentales. Medios nacionales reportaron que esas protestas se extendieron durante más de 50 días y estuvieron entre las razones invocadas por el Gobierno para declarar un estado de excepción en junio.
Evo vuelve a poner la política electoral en escena
Aunque Morales afirmó que “no es momento de discutir candidaturas”, dejó abierta la posibilidad de participar en unas primarias al señalar que “se puede animar”.
El dato adquiere relevancia porque Evo Pueblo trabaja paralelamente en la construcción de un instrumento político. Entre sus resoluciones anteriores figura la convocatoria a un congreso nacional de refundación para marzo de 2027 y la búsqueda de mecanismos para garantizar su participación en futuros procesos electorales.
Así, el ampliado de Lauca Ñ no solo coloca al Gobierno frente a un nuevo ultimátum, sino que reactiva la disputa política del evismo en torno a la economía, la movilización social y su futuro electoral.
El mensaje de Morales es directo: el Gobierno tiene una semana para retroceder en las medidas cuestionadas; de lo contrario, el evismo anuncia que llevará la protesta a las calles.