La comunidad ecológica Tierra Encantada continúa dando pasos en la construcción de una vivienda que combina barro, llantas recicladas y creatividad. La iniciativa demuestra que los residuos pueden encontrar una segunda vida y transformarse en parte de una alternativa de construcción que busca reducir el impacto ambiental.
En esta etapa, Chloe, Emma, Elae y Sharif trabajan en la preparación de una pintura ecológica elaborada con arcilla y agua, una mezcla sencilla que aprovecha los recursos naturales para dar color y acabado a la casa.
Más que pintar paredes, la actividad representa una forma de aprender haciendo: reutilizar, aprovechar los materiales disponibles y demostrar que es posible construir con ingenio, conciencia ambiental y respeto por la naturaleza.
Las llantas, que por su lenta degradación pueden convertirse en un problema ambiental cuando se desechan de manera inadecuada, encuentran en este proyecto una alternativa de reutilización. El barro, por su parte, forma parte de las técnicas tradicionales de construcción que hoy vuelven a despertar interés por su vínculo con los materiales locales.

Tierra Encantada avanza sin pausa, impulsada por una visión que conecta la construcción ecológica, el reciclaje y el trabajo colaborativo. En la Pampa Coscal, esta experiencia busca demostrar que cuidar el planeta también comienza con pequeñas acciones cotidianas y decisiones conscientes sobre la manera de habitarlo.
La comunidad convierte así cada jornada de trabajo en una oportunidad para experimentar, aprender y construir una relación más equilibrada con el entorno.
Tierra Encantada: donde el barro, el reciclaje y las manos comprometidas se unen para dar vida a una forma más sostenible de construir.