El primer domingo del año, en la parroquia La Santa Cruz se realizó una misa pidiendo por la salud del gobernador Luis Fernando Camacho, en la que participaron autoridades departamentales, familiares y población en general.
En la homilía ofrecida por el párroco Raúl Arrazola destacó que en el operativo policía se vulneró los derechos del gobernador y se puso en riesgo su vida y la de sus acompañantes. Dijo que tal acción trajo a la memoria escenas de las dictaduras creídas vencidas para siempre.
Lamentó que el proceso por el cual se investiga a Camacho está sostenido en medias verdades y falsa narrativa que sostiene el comunicado de la Conferencia Episcopal, y recordó que lo que sucedió fue un levantamiento pacifico de la población ante un fraude electoral de 2019 por parte del partido de gobierno, así lo indicaron la OEA y otros veedores internacionales.
En la misma línea hizo un llamado el apego de la CPE, el respeto a la libertad de acción de los poderes del Estado, en particular de la administración de la justicia, que respete la vida de los ciudadanos, sus garanticas constituciones y el debido proceso.
Para concluir pidió a la Policía no recurrir a la represión violenta y al pueblo a no caer en la tentación de la revancha y violencia y velar por la vida y la salud.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Legislativa Departamental (ALD), Zvonko Matkovic, dijo que en la misa pidieron por la salud del gobernador, por su integridad y por el pueblo que hoy se encuentra siendo arremetido por la violencia policial que no mide fuerzas.
Con respecto a la salud del gobernador, dijo que la familia intentó hacer un acuerdo para que puedan correr con gastos para que el gobernador pueda recibir el tratamiento médico correspondiente; sin embargo, no autorizan el traslado a una clínica y se aferran a que reciba el procedimiento médico dentro del penal paceño. “Están poniendo en riesgo la vida del gobernador”, dijo.