El 22 de abril es una cita clave para transformar el gobierno de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, ya que se realizará el Referéndum Universitario que apunta a la separar los poderes en esa institución, es decir, poner fin a que el rector y los decanos sean juez y parte en la parte ejecutiva y legislativa.
“Efectivamente el objetivo de la consulta es que se logre la separación de poderes, que el Consejo Universitario cumpla sus dos roles fundamentales: fiscalizar y legislar las actividades institucionales y académicas. Hasta ahora ha funcionado a capricho del rector de turno, ya que ellos decidían que se aprueba y que no, los delegados solo eran caja de resonancia y levanta manos”, explicó Edy Acosta, secretario general de la UAGRM.

El rector de la universidad pública cruceña, Vicente Cuéllar, en la campaña prometió que buscarán que el Consejo fiscalice las labores de todas las autoridades universitarias y también se encargue de perfeccionar y crear nuevas normas que mejoren la calidad institucional-académica.
“QUE VUELVA LA DEMOCRACIA”
Para Acosta, otro de los grandes beneficios de la separación de poderes es que volverá la democracia a la UAGRM, porque con ello nuevamente habrá debate y confrontación de ideas, lo cual fortalecerá la institución.
“De esa manera vamos a volver convertirnos en una cuna de líderes, ya que por ahora no existen, con honrosas excepciones. En el sector estudiantil no hay ningún líder visible. Con la separación de poderes se acaba el dedazo o la orden del rector y todos podrán decir lo que piensan y fiscalizar. El rector no necesita cómplices, la premisa de Cuéllar es tener fiscalizadores para cada vez equivocarse menos y en caso de que haya delitos sean corregidos para daños económicos”, remarcó.
El referéndum abarca a todas las facultades, de tal manera que si gana el sí ni el rector ni los decanos podrán presidir los consejos. “La dualidad de funciones tiene un costo. Si no quiero que me fiscalicen apelo a la prebenda, a la distribución de privilegios, como becas y pegas. En nuestra administración, por decisión de Cuéllar, cero prebenda en todos los ámbitos de la UAGRM. Así nuevamente vuelve el pensamiento crítico y se pone fin a la reverencia al rector y los decanos”, puntualizó.

NO A LA REELECCIÓN
Poner fin a la reelección es otra de las metas que se han propuesto las actuales autoridades universitarias, ya que consideran que ni bien se eligen en lugar de pensar en la gestión, se dedican a trabajar en relegirse. El estatuto ya prohíbe la reelección, pero por ahora algunas autoridades se han dado modo para violar ese mandato del Congreso Universitario a través de los consejos.
Para el 2023 está previsto la realización del tercer Congreso Universitario, Acosta cree que será la oportunidad para poner todos los candados posibles para que el Concejo Universitario no pueda anular ni corregir lo que se aprueba en el Congreso.
A siete meses de la gestión, en la UAGRM aseguran que Vicente Cuéllar ha ratificado su compromiso de no ir a la reelección y dar a paso a otros liderazgos que sigan potenciando la institucionalidad y la calidad académica.