Ante un juez, Fernando Cerimedo negó que haya cometido enriquecimiento ilícito y afirmó que llegó al país con la intención de establecerse y “ayudar a Bolivia”, pero sostuvo que Nadia Beller le arruinó la vida.
Cerimedo negó las acusaciones en su contra y cuestionó los elementos utilizados por la Fiscalía para sustentar la investigación. Aseguró que el origen de la acusación por supuesto enriquecimiento ilícito fue un video publicado por Beller en TikTok.
El exasesor también rechazó las acusaciones relacionadas con el supuesto intento de feminicidio contra Beller, proceso por el que se encuentra detenido preventivamente. Sostuvo que no tuvo participación en el hecho de violencia y afirmó que, cuando se enteró de lo ocurrido, tomó “el primer avión” hacia Santa Cruz para asistir a la víctima, pese a que ella ya lo estaba acusando.
Cerimedo afirmó además que Beller había expresado en conversaciones su intención de perjudicarlo. “Nadia Beller dice que me quiere arruinar la vida”, sostuvo, y agregó posteriormente: “pues cumplió el objetivo y me la arruinó”.
También negó las acusaciones que fueron realizadas por el vicepresidente Edmand Lara, quien lo habría vinculado con sicarios y con un supuesto intento de fuga.
“Es mentira. Es otra mentira más”, afirmó Cerimedo, quien atribuyó las declaraciones del vicepresidente a un conflicto personal. Según su versión, Lara considera que sus problemas de gestión están relacionados con decisiones que él atribuye al exasesor.
Respecto a su relación con el Gobierno, Cerimedo explicó que inicialmente existía la posibilidad de trabajar con el Gobierno de Rodrigo Paz mediante una asesoría externa vinculada a cooperación internacional, como la CAF. Sin embargo, señaló que finalmente no se concretó su incorporación formal al Estado porque el Presidente requería a una persona con mayor presencia en Bolivia.
El argentino sostuvo que, pese a ello, decidió establecerse en el país por iniciativa propia.
“Yo creía en el proyecto de país en Bolivia. Decidí venir a establecerme”, declaró.
Cerimedo negó haber recibido la ciudadanía boliviana y precisó que únicamente obtuvo residencia mediante el acuerdo del Mercosur. Como parte de su proyecto de radicación, afirmó que alquiló una oficina para instalar una empresa y que incluso había trasladado pertenencias de sus hijos a Bolivia.
Explicó que su decisión también respondía a razones empresariales, debido a que los costos de operación, alquileres y recursos humanos eran menores que en Argentina.
“No me va mal, pero en Bolivia me va mejor, y yo creía en Bolivia”, afirmó.
El exasesor sostuvo que su experiencia, contactos internacionales y actividad en comunicación política y empresarial podían ser utilizados para colaborar con el país, aunque finalmente no llegó a ocupar un cargo formal dentro de la estructura estatal.
Señaló que no entiende la acusación en su contra, cuando puede demostrar sus ingresos y que los mismos son superiores respecto a la imputación.
Lamentó su situación, porque es el único sustento de su familia en Argentina y la misma actualmente no tiene acceso a sus cuentas. /Erbol: