El cónsul de Chile en Bolivia, Fernando Velasco, afirmó que existen condiciones para avanzar en un proceso que permita reponer embajadores entre ambos países, tras décadas de relaciones diplomáticas limitadas.
“Cada vez que nos sentamos a conversar, salen cosas buenas. El desafío es ejecutarlas”, dijo en entrevista con Ahora El Pueblo.
Velasco destacó la visita del canciller boliviano, Fernando Aramayo, a Santiago, luego de 48 años sin relaciones diplomáticas plenas. En esa ocasión, la autoridad se reunió con la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), principal gremio industrial chileno.
El diplomático subrayó que América Latina atraviesa una etapa que exige recuperar principios democráticos y reducir la “sobreideologización” del debate. Señaló que Bolivia expresó su interés en construir una agenda comercial pragmática, con seguridad jurídica y mayor dinamismo económico.
También resaltó el encuentro entre el presidente boliviano, Rodrigo Paz, y el mandatario electo de Chile, José Antonio Kast, durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe en Panamá.
Ambos coincidieron en priorizar el crecimiento, la salud y la educación, con una mirada enfocada en el presente y el futuro. Paz afirmó que el reto es resolver los problemas actuales y proyectar un desarrollo conjunto en Sudamérica.
Bolivia
Velasco consideró que la posible presencia de Paz en la transmisión de mando en Chile, en marzo, sería otra señal positiva. Recordó que el presidente chileno asistió a la posesión del mandatario boliviano.
El cónsul remarcó la importancia de los lazos comerciales. Indicó que unas 180.000 personas de nacionalidad boliviana residen en Chile y cumplen un rol clave, especialmente en labores agrícolas.
En materia económica, mencionó oportunidades en minería, agricultura y el denominado “triángulo del litio”. Asimismo, valoró el planteamiento boliviano sobre corredores bioceánicos y mayor conectividad regional.
Velasco también apuntó a la reactivación ferroviaria como eje estratégico. Citó las conexiones Arica–La Paz y Uyuni–Antofagasta como vías fundamentales para el transporte de minerales y el fortalecimiento del intercambio comercial.
Las relaciones entre ambos países arrastran tensiones históricas desde la Guerra del Pacífico en 1879 y el Tratado de 1904. Bolivia rompió relaciones en 1962 y nuevamente en 1978. En 2018, la Corte Internacional de Justicia falló que Chile no tiene obligación legal de negociar una salida soberana al mar.
Pese a ese antecedente, el diplomático sostuvo que el momento actual ofrece “un muy buen ambiente” y oportunidades compartidas en todos los ámbitos. /LaRazón/