El Gobierno decide poner en claro lo que está haciendo para frenar la escalada de contagio de coronavirus en el país. El presidente Luis Arce afirmó que las negociaciones para las compras de vacunas se hacen sin intermediario y que los anuncios al respecto se realizarán cuando haya resultados concretos.
“Las negociaciones para la compra de las vacunas contra la Covid-19 se realizan directamente con los laboratorios, a través de sus gobiernos y sin intermediarios. No vamos a especular con la salud de las y los bolivianos”, remarcó.
El vocero presidencial Jorge Richter también salió a despejar dudas sobre la posibilidad de volver a una cuarentena rígida, señalando que “no se tiene pensado” llegar otra vez a espacios de cierre o de cuarentenas, debido a que la economía nacional está “en un momento crítico, pero con señales de mejoría.
“Hay voces que están intentando sobre todo construir discursos políticos en función de la cercanía electoral, pero también en función de rivalidades políticas (…). Cuáles son los ataques: si la vacuna se demora hasta marzo, si tiene efectos secundarios y cualquier vacuna (tiene efectos secundarios)”, declaró.
“A partir de marzo tendremos 1.700.000 dosis (de la vacuna Sputnik-V) que llegarán. Tenemos ya para fines de marzo la vacuna del plan Covax, ahí tenemos algo más de dos millones de dosis. Esa vacuna es Oxford”, anunció Richter en Red Uno.
A su vez, Arce informó que, además de las 5,2 millones de vacunas Sputnik-V, cuyo contrato ya fue firmado, y las dosis que llegarán del mecanismo COVAX, se están gestionando más vacunas para una “inmunización suficiente en la población boliviana”.
Bolivia solicitó a COVAX una cantidad de vacunas para el 20% de la población, que significa alrededor de 2,2 millones de personas. Ese monto sumado al de las Sputnik suman 7,4 millones de vacunas, habiendo un saldo 3,6 millones para llegar a la totalidad de la población. (Erbol-Pág7)