El Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda apunta a que Puerto Busch sea la llave de Bolivia al Atlántico, ya que, por la reducción de precios, se podría reducir los costos logísticos hasta en un 30% y se potenciaría la diversificación de las exportaciones porque se moverá no solo hierro, sino productos agroindustriales, forestales y minerales.
Respecto al impacto en la logística boliviana, la coordinadora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF), Cynthia Aramayo, explicó que se tendría una soberanía porque representa una salida propia al mar, impidiendo la dependencia de los puertos chilenos y peruanos. Además, con la competitividad internacional, se permite a Bolivia competir en mejores condiciones en el Atlántico.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, participó junto a otras autoridades de esa cartera de Estado en el taller “Una salida soberana al mar por Puerto Busch”. El evento fue organizado en Santa Cruz la semana pasada por el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano.
Puerto Busch, ubicado en el extremo suroeste de Bolivia, sobre el Río Paraguay, que conecta directamente con la Hidrovía Paraguay – Paraná, fortalecería la economía nacional y cruceña; generaría empleo y dinamización de cadenas productivas; y el país tendría un posicionamiento geopolítico en Sudamérica, afirmó Aramayo.
Es la “llave estratégica para romper el aislamiento logístico en el que hemos estado inmersos”, dijo.
Desafíos
Los sectores productivos clave son: agroindustria, por la soja y derivados, alcohol y azúcar, carne bovina, girasol y otros granos; minería, por el hierro del Mutún y otros; minerales, como el zinc y el estaño que podrían diversificar sus corredores de exportación; industria forestal, madera y derivados; y manufacturas, por los productos industriales y químicos.
“Los beneficios esperados son reducción de costos y acceso a mercados europeos”, remarcó Aramayo.
Respecto a los desafíos en infraestructura, la coordinadora de la UTF sostuvo que hay una conectividad terrestre y ferroviaria insuficiente; el puerto necesita dragado, muelles modernos, equipamiento logístico para operar a gran escala; y accesibilidad los 365 días del año, incluyendo la época de lluvias que dificultan el ingreso del Pantanal y requieren obras de ingeniería adaptadas a esa región.
Inversión inicial de alto costo para la infraestructura vial, ferroviaria y para el puerto; seguridad jurídica para la inversión privada y definición clara del rol del Estado en el puerto; y posicionamiento de este corredor logístico que deberá competir con los puertos del Pacífico y los de Brasil, ya consolidados, son los desafíos económicos, de acuerdo con un reporte institucional.
Sobre los desafíos geopolíticos, se necesita fortalecer una coordinación internacional. “La Hidrovía Paraguay- Paraná depende de acuerdos con Brasil, Paraguay y Argentina, el gobierno ya avanzó en este tema con el acuerdo firmado en Brasil, para facilitar la navegabilidad de la hidrovía”, recordó Aramayo.
“Puerto Busch puede convertirse en el motor logístico de Bolivia, beneficiando al proyecto minero del Mutún y también al sector agroindustrial del oriente boliviano; la logística es el sistema circulatorio de la economía: sin rutas eficientes, los productos no llegan, los mercados no crecen y el desarrollo se estanca”, afirmó la coordinadora de la UTF.
En esa línea, por instrucción del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en la gestión del ministro Zamora se inició en febrero el estudio de prefactibilidad técnica de pre inversión de la vía férrea Motacucito-Mutún incluyendo a Puerto Busch. El proyecto cuenta con apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). /ABI/