Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) puso en marcha una campaña para recuperar e incrementar la producción de petróleo en 11 pozos de los campos Bermejo y Toro, en Tarija, dos áreas que producen hidrocarburos desde la década de 1920.
La estrategia apunta a aprovechar el potencial que todavía existe en campos considerados maduros, mediante trabajos de mantenimiento y reacondicionamiento de pozos que ya fueron perforados, en lugar de ejecutar nuevas perforaciones.
¿Qué está haciendo YPFB?
La campaña utiliza equipos denominados pulling, empleados para intervenir pozos existentes y realizar trabajos destinados a recuperar o mejorar su capacidad productiva.
El plan contempla inicialmente nueve pozos en el campo Toro y dos en Bermejo, aunque la cantidad definitiva podría variar de acuerdo con los resultados obtenidos durante las operaciones y el comportamiento posterior de cada pozo.
Según Edmundo Majluf Rabaj, gerente Nacional de Exploración y Explotación de YPFB, la producción de estos campos pasó de aproximadamente 95 barriles diarios a unos 140 barriles por día durante el proceso de recuperación.
La estatal espera concluir las intervenciones programadas durante el último trimestre de 2026 para posteriormente evaluar el incremento efectivo alcanzado.
El caso del pozo Bermejo 33
Uno de los resultados citados por YPFB corresponde al pozo Bermejo 33, que permaneció cerrado durante varios años.
La intervención permitió volver a ponerlo en producción y, de acuerdo con la petrolera estatal, actualmente registra un comportamiento estable.
Este tipo de recuperación es relevante dentro de la estrategia de YPFB porque permite buscar producción adicional en infraestructura y áreas que ya fueron desarrolladas anteriormente.
¿Cuánto petróleo adicional se espera?
Las proyecciones técnicas de YPFB, sujetas a los resultados de las intervenciones, estiman un potencial de incremento de hasta 30% en Toro y hasta 20% en Bermejo, tomando como referencia los actuales niveles de producción.
Los pozos funcionan mediante sistemas de bombeo mecánico, una tecnología utilizada especialmente en campos donde la presión natural del reservorio ya no es suficiente para llevar el petróleo a superficie.
La expectativa de la estatal es que los nuevos volúmenes recuperados puedan incorporarse posteriormente al sistema nacional.
¿Por qué son importantes los campos maduros?
Un campo maduro es un área petrolera que lleva muchos años en explotación y cuyos niveles de producción suelen haber disminuido respecto de sus primeras etapas.
Sin embargo, que un campo sea antiguo no significa necesariamente que sus reservas estén completamente agotadas. Pueden existir sectores del reservorio que no fueron drenados adecuadamente, zonas con hidrocarburos remanentes o pozos que pueden volver a producir mediante trabajos de reacondicionamiento.
Precisamente, la campaña de YPFB busca identificar y aprovechar esos niveles de interés que todavía podrían contener hidrocarburos.
Bermejo y Toro, con casi un siglo de historia
Los campos Bermejo y Toro forman parte de la historia petrolera boliviana. Ambos producen líquidos desde la década de 1920, por lo que representan algunos de los activos hidrocarburíferos más antiguos del país.
La actual campaña reúne a especialistas de distintas áreas, entre ellos geólogos, geofísicos, petrofísicos e ingenieros de reservorios y de facilidades, con el objetivo de determinar dónde existe mayor potencial para recuperar producción.
La apuesta de YPFB es concreta: extraer más petróleo de campos que ya existen, utilizando infraestructura y pozos perforados, antes de descartar definitivamente su potencial productivo.
El resultado final de la campaña dependerá de cuánto petróleo adicional pueda entregar cada pozo y, especialmente, de si ese incremento puede mantenerse de manera estable en el tiempo.