El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rómer Saucedo, anunció este miércoles que salió de Bolivia junto a su esposa y sus tres hijos y se declaró en el exilio, denunciando falta de garantías jurídicas y amenazas contra su vida y la de su familia.
“Bolivia dejó de ser un país seguro. Mi libertad y la vida de toda mi familia corren peligro”, manifestó mediante una publicación en sus redes sociales.
Saucedo responsabilizó al poder político por la presunta persecución en su contra y advirtió que se estarían preparando acusaciones y pruebas para convertirlo en un objetivo judicial.
El magistrado también vinculó su decisión con el asesinato de Víctor Hugo Claure, decano del Tribunal Agroambiental, cuyo crimen cuestionó por la falta de esclarecimiento.
Pese a su salida del país, aseguró que no renunciará al cargo y denunció un supuesto acuerdo del Gobierno con quien asumiría su suplencia.
“Yo, desde afuera, puedo ser más útil que estando en una cárcel o muerto”, expresó.
El anuncio abre un nuevo capítulo de tensión política e institucional en Bolivia y plantea interrogantes sobre la independencia judicial, la seguridad de las autoridades y la relación entre el poder político y la justicia.