La salida del país del presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rómer Saucedo, junto a su esposa y sus tres hijos, provocó una serie de reacciones políticas que pusieron nuevamente en el centro del debate la situación de la justicia, la institucionalidad democrática y las garantías para el ejercicio de las funciones públicas en Bolivia.
Saucedo anunció que se declaró en el exilio al considerar que su vida y la de su familia corren peligro. Aseguró que abandonó Bolivia por falta de garantías jurídicas y denunció que se estarían preparando acusaciones y pruebas en su contra. También sostuvo que su salida no significa una renuncia a la presidencia del TSJ.
El anuncio generó pronunciamientos desde distintos sectores políticos. Mientras el presidente Rodrigo Paz vinculó el hecho con la necesidad de transformar el sistema judicial, el expresidente Jorge Tuto Quiroga responsabilizó al actual Gobierno por el deterioro institucional. Desde el ámbito municipal, Mario Cronembold cuestionó la decisión de Saucedo, y el exministro Fernando López formuló graves acusaciones contra el magistrado.
Rodrigo Paz: “Es una noticia penosa, pero alentadora a futuro”
El presidente Rodrigo Paz calificó como una noticia “penosa, pero alentadora a futuro” la salida de Saucedo y relacionó el episodio con la necesidad de transformar el sistema judicial boliviano.
“Es penosa noticia, pero es alentador a futuro: el presidente del Tribunal Supremo de Justicia se retira, se va del país porque hay una serie de acusaciones o investigaciones sobre nuestro modelo de sistema judicial”, afirmó desde España, durante la XXX Cumbre Iberoamericana.
El mandatario también mencionó la situación del exfiscal general Roger Mariaca, quien, según sus declaraciones, lleva tres semanas en prisión por su presunta vinculación con un entramado relacionado con el narcotráfico.
Tuto Quiroga: “Este no es el cambio por el que votamos”
El expresidente Jorge Tuto Quiroga cuestionó al Gobierno de Rodrigo Paz y sostuvo que la salida del titular del TSJ refleja una crisis institucional que afecta la imagen internacional de Bolivia.
“Un año de fracaso institucional e imagen de Bolivia profundamente deteriorada. Este no es el cambio por el que votamos, es más de lo mismo”, escribió en sus redes sociales.
Quiroga enumeró varios hechos que, a su juicio, evidencian el deterioro institucional: el enfrentamiento entre el presidente y el vicepresidente, la elección de la presidencia de Diputados sin votación, la salida de Saucedo, la difusión de audios atribuidos al Ejecutivo y la intervención del Ministerio Público.
Mario Cronembold: “En momentos bonitos todos dicen ser machos”
El alcalde de Warnes, Mario Cronembold, manifestó su sorpresa por la decisión de Saucedo y señaló que cada persona tiene derecho a defenderse frente a cualquier acusación.
Sin embargo, cuestionó que el presidente del TSJ pretenda mantener su cargo desde el exterior y afirmó que no considera que esa sea la manera de enfrentar una situación de esta naturaleza.
“Él tendrá sus razones, me sorprende”, sostuvo.
Cronembold recordó que ejerció como alcalde incluso cuando estuvo privado de libertad y aseguró que la población conocía su situación. También lanzó una frase crítica al referirse a la actitud de las autoridades frente a las dificultades:
“En momentos bonitos todos dicen ser machos, cuando viene la turbulencia, muchos machangos se hacen los enfermos”.
Fernando López: acusa a Saucedo de presuntos cobros y favores judiciales
El exministro de Defensa Fernando López lanzó graves acusaciones contra Saucedo y cuestionó su trayectoria al frente del Órgano Judicial.
A través de un pronunciamiento público, afirmó que el magistrado habría utilizado su posición para favorecer a personas con poder económico o político.
“Usted solo funciona a dinero”, escribió López, quien aseguró que puede dar testimonio de que Saucedo le habría solicitado dinero. Incluso sostuvo que, de haber pagado lo que supuestamente le pidió, habría podido contar con su defensa y permanecer en libertad.
El exministro también lo acusó de mantener compromisos con presuntas mafias judiciales y de haber incrementado sus tarifas durante el ejercicio de sus funciones.
Estas afirmaciones corresponden a denuncias públicas de López y no constituyen, por sí mismas, hechos judicialmente comprobados.
La justicia, nuevamente en el centro de la crisis política
Las reacciones muestran distintas interpretaciones sobre la salida de Saucedo: el Gobierno la relaciona con la necesidad de reformar la justicia; la oposición la presenta como una señal de deterioro institucional; mientras que desde otros sectores se cuestiona que el presidente del máximo tribunal del país permanezca fuera de Bolivia.
El episodio deja abiertas preguntas sobre la continuidad de Saucedo al frente del TSJ, las garantías de seguridad que reclama, las denuncias que formuló y la situación institucional del Órgano Judicial.
La controversia también plantea un desafío para el Gobierno: demostrar que la transformación de la justicia puede avanzar con independencia institucional, transparencia y garantías para todas las autoridades y ciudadanos.