Los 91 casos confirmados de coronavirus, hasta el 27 de junio, por el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de la Gobernación cruceña, son una preocupación en el núcleo urbano y comunidades de San Ignacio de Velasco, teniendo en cuenta que el próximo 30 de junio, finalizará la cuarentena y a partir del 6 de julio, Santa Cruz de la Sierra ingresará a la “nueva normalidad”, como parte de las flexibilizaciones de la medida contra la expansión del COVID-19.
Es así que para iniciar un desescalamiento ordenado en la principal ciudad velasquina, de vasta frontera con Brasil, los sectores productivos han presentado sus protocolos de bioseguridad para poder funcionar y retomar sus actividades. Mediante un comunicado del Sedes enviado al Gobierno municipal, se obliga a los trabajadores de pulperías, centros de expendio y comerciantes a que se sometan a revisión médica y pruebas rápidas. Sin embargo, la medida genera interrogantes sobre las atribuciones del Concejo Municipal.
“Desafío al alcalde Moisés Salces a que haga las pruebas rápidas a la población porque de qué me sirve tener a todo el supermercado con higiene y tener al personal con todas las medidas de bioseguridad cuando la persona que entra puede estar infectada. ¿De qué me sirve señor alcalde? Diariamente entran acá 200 a 250 personas”, expresa Juan Zarzar, propietario del supermercado 365.
Agrega que el Gobierno Municipal tiene un Concejo que emite leyes de cumplimiento obligatorio, “pero no es con un comunicado del Sedes de la Gobernación que se va a obligar a la población. Me pregunto si el Sedes está haciendo esto con los supermercados y mercados de Santa Cruz”.
Para el vocero del Gobierno Municipal, Luis Vaca Pinto, “no es con bravuconadas o desafíos que van a conseguir eludir el cumplimiento del Decreto Municipal, al ser una empresa debe garantizar que su personal está en buen estado de salud y que los clientes que acudan sepan que esas personas no tiene posibilidad de contagiarles el virus; por eso le recomendamos que cumpla la norma y presente el protocolo de bioseguridad de su supermercado porque nosotros estamos con la mejor predisposición de dejarlo seguir funcionando, pero cumpliendo estas disposiciones como lo han hecho los mercados, los sectores forestal, ganadero o del transporte. Él no puede ser la excepción”.

Sostuvo que Zarzar está confundiendo el concepto de la prueba rápida que aplica el municipio, implementada de manera gratuita bajo criterio médico. “Ningún otro municipio aplica este mecanismo y cabe destacar que somos el primero”.
Detalla que el caso de los supermercados o almacenes es distinto porque tienen un personal y han venido trabajando de manera ininterrumpida – solo los días de encapsulamiento cerraron – durante el período de la cuarentena. Según el funcionario, el decreto municipal 17/2020 en su artículo 7 establece que todos los sectores de manera obligatoria deben presentar su protocolo de bioseguridad al COEM para ser aprobados y de esa manera puedan volver a funcionar.
El Centro de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM) realizará la valoración de la cruzada anticoronavirus en San Ignacio, ejecutada por el Gobierno Municipal con apoyo del Programa SAFCI “Mi Salud” y la Red de Salud de la Provincia Velasco que desarrolló el programa de rastrillaje en los barrios con 5 brigadas médicas.