Tras quedar fuera de la segunda vuelta electoral, el excandidato a la Gobernación de Santa Cruz, Guido Náyar, volvió a escena con un discurso enfocado en la crisis estructural del departamento y la necesidad —según plantea— de una transformación profunda en el modelo de financiamiento regional.
Desde el municipio de San Ignacio de Velasco, Náyar dejó en claro que su proyecto político continúa. Anunció que impulsará la creación de un nuevo instrumento político orientado a generar espacios para liderazgos emergentes en Santa Cruz de la Sierra, tras los resultados adversos de su alianza en las elecciones subnacionales.
El eje de su reaparición se centra en la situación financiera de la Gobernación. Según sus estimaciones, la institución enfrenta un déficit superior a Bs 1.500 millones, ya que requiere al menos Bs 2.500 millones para operar, pero dispone de cerca de Bs 1.100 millones en presupuesto.
Frente a este escenario, el exlíder cívico propone una medida de alto impacto: elevar las regalías hidrocarburíferas del 11% al 50% para los departamentos productores, mediante una nueva Ley de Hidrocarburos. Argumenta que el actual esquema responde a una realidad económica superada y resulta insuficiente para sostener el crecimiento poblacional y las demandas de servicios básicos, infraestructura y desarrollo productivo.
La propuesta, sin embargo, abre un debate mayor. Un cambio de esa magnitud implicaría una reconfiguración del régimen fiscal de los hidrocarburos, con efectos tanto en las finanzas del nivel central como en la redistribución de recursos entre regiones.
En el plano político, Náyar confirmó que recibió contactos de ambos frentes que disputarán la Gobernación, pero descartó cualquier alianza. Sostiene que su rol no será negociar espacios de poder, sino posicionar una agenda de largo plazo basada en autonomía, institucionalidad y renovación dirigencial.
SANTA CRUZ DE LA SIERRA EN LOS EXTREMOS
Consultado sobre la contundente victoria de Manuel Saavedra en las elecciones municipales, declaró que la mayoría de los vecinos está en los extremos. En la última elección dio su apoyo al alcalde saliente a sabienda que era un pésimo administrador y ahora le da todo el poder a otro candidato.
Advirtió sobre los riesgos de concentración de poder tras los resultados municipales en la capital cruceña, subrayando la importancia del equilibrio democrático como mecanismo de control y fiscalización.
“No es bueno en democracia el poder absoluto para un gobernantes, siempre tiene que haber un equilibrio de fuerzas para garantizar la fiscalización y de esa manera evitar no solo una mala gestión, sino abusos de poder que pueden postergar la solución de los problemas de la ciudad”, reflexionó.
La reaparición de Náyar introduce nuevamente en el debate público temas de fondo: la sostenibilidad financiera de las regiones, el alcance real de la autonomía y la necesidad de replantear el modelo de desarrollo departamental en un contexto de crecientes demandas sociales y restricciones presupuestarias.
LA PROPUESTA DE 50% DE REGALÍAS
El empresario y exlíder cívico Guido Náyar hizo como su propuesta de política pública: elevar el porcentaje de regalías petroleras del actual 11% al 50% para los departamentos productores de hidrocarburos, en el marco de una nueva Ley de Hidrocarburos que planea impulsar si accede al cargo.
Actualmente, la legislación boliviana establece que los departamentos productores —entre ellos Santa Cruz, Tarija, Cochabamba y Chuquisaca— reciben un 11% de regalías por la producción de gas y petróleo, monto que también beneficia, con porcentajes menores, a Beni y Pando a través de una regalía compensatoria, mientras una parte se distribuye al Tesoro General de la Nación.
Argumentos de la propuesta
Náyar justificó el incremento alegando que el 11% vigente data de contextos demográficos y económicos del pasado, cuando Santa Cruz tenía cerca de 80.000 habitantes frente a los más de 4 millones actuales, y que ese esquema ya no responde a las necesidades de financiamiento regional. Señaló que el mayor ingreso por las riquezas naturales debe servir para gestionar infraestructura vial, agua potable, hospitales y proyectos productivos sin depender exclusivamente de recursos del gobierno central.
Asimismo cuestionó la gestión del denominado modelo económico impulsado por el Movimiento al Socialismo (MAS) en los últimos 20 años, afirmando que alrededor de 30.000 millones de dólares de ingresos hidrocarburíferos se habrían gestionado sin grandes obras de desarrollo estructural en Santa Cruz (cifra mencionada por el propio Náyar).

Las regalías y desarrollo regional
Las regalías constituyen uno de los ingresos más importantes para los departamentos productores de hidrocarburos porque se calculan sobre el valor de la producción extractiva y se distribuyen por volumen de producción. Santa Cruz históricamente ha sido uno de los mayores contribuyentes a ese esquema, aunque en años recientes ha enfrentado disminuciones de renta per cápita por el crecimiento poblacional y la caída de la producción respecto a otros periodos.
En la historia republicana, las regalías del 11% tienen raíces en la legislación petrolera del siglo XX, y su defensa llegó a generar demandas regionales desde mediados de los años cincuenta en Santa Cruz.
La propuesta de aumentar a 50% las regalías petroleras implicaría una reconfiguración legal profunda del régimen tributario de los hidrocarburos, que tendría impacto no solo en Santa Cruz sino también en las finanzas de otras regiones y del Tesoro General de la Nación. Sectores políticos y económicos podrían considerar tanto las ventajas de una mayor autonomía financiera regional como los riesgos de menor recaudación para programas nacionales compartidos.